Que
cada "te quiero" fue un engaño, y cada caricia un error. Que yo no debía creerte cuando jurabas cuidar mi corazón.
Harta de escuchar la cruda verdad, me resigno a olvidar. Fuiste mi paz, mi
calma. Fuiste mi camino, fuiste mi luz. Ni un millón de estrellas alcanzarían
para explicar el amor que quedó dentro mío Amor para compartir, pero no con
cualquiera, sólo con vos.